Las frutas ricas en agua son una opción especialmente apetecible cuando suben las temperaturas. Sandía, melón, melocotón, fresas, cítricos o piña permiten preparar desayunos, meriendas y postres frescos sin recurrir a elaboraciones complicadas.
Además de agua, estas frutas aportan fibra, vitaminas, minerales y diferentes compuestos vegetales. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda consumir al menos dos o tres raciones de fruta al día dentro de una alimentación saludable y variada.
En el Mercado de Guzmán el Bueno, Frutas y Verduras Ramos y Frutería Morales Romero ofrecen productos frescos, frutas de temporada y asesoramiento para elegir cada pieza según su punto de maduración.
Sandía, la gran protagonista del verano
La sandía es una de las frutas con más agua y una de las más relacionadas con los meses estivales. Su pulpa ligera y jugosa permite tomarla en rodajas, dados, brochetas o ensaladas.
También puede triturarse para preparar polos caseros o granizados sin necesidad de añadir azúcar cuando la pieza está madura.
Para elegir una buena sandía conviene fijarse en que la corteza esté firme y sin zonas blandas. El peso también puede servir como referencia, aunque pedir consejo en la frutería continúa siendo una de las formas más sencillas de acertar. El propio Mercado de Guzmán el Bueno recomienda consultar a sus profesionales para escoger la pieza adecuada.
Melón, refrescante y fácil de combinar
El melón es otra de las frutas hidratantes del verano. Existen diferentes variedades, como piel de sapo, amarillo, galia o cantalupo, cada una con un aroma, una textura y un nivel de dulzor distintos.
Puede servirse solo, combinarse con yogur natural o incorporarse a ensaladas con queso fresco, pepino y hojas verdes.
Los melones de pulpa anaranjada también aportan carotenoides, pigmentos naturales responsables de su color. Su composición nutricional concreta cambia según la variedad y el grado de maduración.
Melocotón, nectarina y ciruelas
Las frutas de hueso llegan durante los meses cálidos con una pulpa aromática y jugosa. Melocotones, nectarinas y ciruelas resultan fáciles de llevar y pueden tomarse como postre o merienda.
El melocotón se reconoce por su piel aterciopelada, mientras que la nectarina tiene una superficie lisa. Las ciruelas presentan variedades amarillas, verdes, rojas y moradas, con sabores que van desde lo dulce hasta un punto más ácido.
Cuando se vayan a consumir el mismo día, se pueden escoger piezas ligeramente blandas y aromáticas. Para conservarlas durante más tiempo, es preferible elegirlas algo más firmes.
Fresas y frutos rojos
Las fresas, frambuesas, moras y arándanos también contienen una cantidad importante de agua. Además, aportan color a yogures, ensaladas, desayunos y macedonias.
Son frutas delicadas, por lo que conviene guardarlas en el frigorífico y lavarlas poco antes de consumirlas. Si se lavan con demasiada antelación, la humedad puede acelerar su deterioro.
Pueden combinarse con yogur natural, copos de avena o queso fresco. También es posible congelarlas para preparar polos o batidos caseros.
Naranja, mandarina y pomelo
Aunque los cítricos suelen relacionarse más con los meses fríos, distintas variedades pueden encontrarse durante buena parte del año.
Naranja, mandarina y pomelo aportan agua y vitamina C y pueden tomarse enteros, añadirse a ensaladas o combinarse con otras frutas.
Siempre que sea posible, es preferible consumir la pieza entera en lugar de convertirla en zumo. Así se conserva mejor su fibra y se evita ingerir varias piezas en pocos minutos.
Piña, papaya y otras frutas tropicales
Las frutas tropicales también pueden ayudar a llenar la mesa de sabores frescos. La piña presenta una pulpa jugosa con un equilibrio entre dulzor y acidez, mientras que la papaya tiene una textura más suave.
También pueden encontrarse mango, maracuyá o frutas menos habituales. Estas opciones permiten preparar macedonias diferentes, ensaladas y postres sencillos.
Frutas y Verduras Ramos cuenta con frutas exóticas y premium, además de productos que en algunos casos adquiere directamente de agricultores.
Ideas para tomar frutas hidratantes
No es necesario preparar recetas complicadas para disfrutar de estas frutas. Una macedonia puede combinar sandía, melón, melocotón y frutos rojos.
También se pueden preparar brochetas, cuencos de yogur con fruta o ensaladas con sandía, pepino y queso fresco.
Otra idea sencilla consiste en triturar fruta madura y congelarla en moldes para preparar polos caseros. No hace falta añadir azúcar cuando se utilizan piezas maduras y con buen sabor.
El Mercado de Guzmán el Bueno también propone las brochetas de frutas como una forma sencilla y atractiva de presentar distintas variedades, especialmente para los más pequeños.
Cómo conservar la fruta durante el verano
Las altas temperaturas aceleran el proceso de maduración, por lo que conviene comprar cantidades adaptadas al consumo previsto.
La fruta cortada debe guardarse en el frigorífico y dentro de un recipiente cerrado. Antes de abrir una sandía, un melón o una piña también es recomendable lavar bien la corteza.
Los frutos rojos, las cerezas y las uvas deben mantenerse refrigerados y lavarse poco antes de comerlos.
Cuando una pieza presenta mal olor, textura viscosa, moho o zonas deterioradas, lo más prudente es desecharla.
Dónde comprar frutas ricas en agua en el Mercado de Guzmán el Bueno
Quienes busquen frutas ricas en agua pueden encontrarlas en los dos puestos especializados del Mercado de Guzmán el Bueno.
Frutas y Verduras Ramos, situada en el puesto 13, ofrece frutas y verduras procedentes de Mercamadrid, productos exóticos y opciones premium. También vende legumbres a granel, trabaja con algunos agricultores de forma directa y permite realizar pedidos por encargo.
En el puesto 12 se encuentra Frutería Morales Romero, especializada en frutas y verduras de temporada traídas de Mercamadrid. Carlos y Héctor llevan 14 años atendiendo en el mercado y asesorando a sus clientes sobre los productos más adecuados en cada momento.



