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Alimentos para la concentración: qué comer para estudiar o trabajar mejor

Los alimentos para la concentración no funcionan como una fórmula mágica capaz de mejorar la memoria de inmediato, pero sí pueden formar parte de una alimentación variada que ayude al organismo a afrontar jornadas largas de estudio o trabajo.

Dormir bien, beber suficiente agua, realizar descansos y evitar pasar demasiadas horas sin comer son factores igualmente importantes. A partir de ahí, planificar desayunos, comidas y pequeños tentempiés puede evitar que toda la jornada dependa del café, los dulces o las bebidas energéticas.

En el Mercado de Guzmán el Bueno se encuentran frutas y verduras, pescado, carnes, aves y otros productos con los que organizar una cesta pensada para esos días en los que hace falta mantener la atención durante varias horas.

La concentración también empieza en lo que se come

Una alimentación suficiente y variada aporta la energía y los nutrientes que el organismo necesita para desarrollar sus funciones habituales, incluidas las relacionadas con el cerebro.

No existe un alimento concreto que permita estudiar más rápido o recordar automáticamente lo que se ha leído. Sin embargo, pasar muchas horas sin comer, beber poca agua o recurrir constantemente a productos muy azucarados puede dificultar mantener una rutina equilibrada.

Por eso, cuando se buscan alimentos para mejorar la concentración, conviene mirar el conjunto de la dieta y no quedarse únicamente con ingredientes que suelen recibir la etiqueta de ‘alimentos para el cerebro’.

Qué desayunar antes de estudiar o trabajar

Un desayuno puede combinar hidratos de carbono, fruta y alguna fuente de proteínas para empezar la jornada con una comida completa.

Algunas opciones sencillas son una tostada con huevo y tomate, yogur con fruta y cereales o pan acompañado de queso y una pieza de fruta.

No es necesario preparar desayunos especialmente elaborados. La prioridad puede ser tener disponibles ingredientes fáciles de combinar y adaptar las cantidades al apetito de cada persona.

En Frutería Morales Romero se pueden encontrar frutas y verduras de temporada, mientras que Frutas y Verduras Ramos ofrece también una amplia selección de productos frescos. Ambas permiten variar los desayunos según la época del año.

Plátanos, manzanas, peras, mandarinas, frutos rojos o uvas pueden utilizarse tanto en el desayuno como durante una pausa a media mañana.

Frutas y verduras para jornadas largas

Las frutas y verduras aportan vitaminas, minerales, fibra, agua y diferentes compuestos presentes de forma natural en los vegetales.

Más que buscar una fruta concreta asociada a la memoria, interesa variar colores, tipos y productos de temporada.

Por ejemplo, una jornada puede comenzar con fruta en el desayuno, incluir verduras en la comida y terminar con una cena acompañada de hortalizas. De esta manera, estos alimentos aparecen repartidos durante el día sin necesidad de complicar el menú.

También pueden utilizarse en preparaciones sencillas como ensaladas, cremas, salteados, tortillas o guarniciones.

Pescado azul para variar las fuentes de proteína

El pescado azul aporta proteínas y grasas como los ácidos grasos omega-3, además de otros nutrientes.

Sardinas, caballa, salmón o bonito pueden alternarse con pescados blancos a lo largo de la semana. En el mercado, Pescadería Hnos. González y Pescadería Hnos. Alonso Celada permiten encontrar distintas opciones para adaptar la compra al menú previsto.

Una comida sencilla para una jornada de estudio puede ser pescado acompañado de patata, arroz y verduras, mientras que por la noche puede prepararse al horno o a la plancha con una guarnición.

No se trata de considerar el pescado como un alimento capaz de aumentar la concentración por sí solo, sino de incluirlo dentro de una alimentación variada.

Proteínas para completar comidas sin complicarlas

Huevos, pollo, pescado y otras fuentes de proteína pueden combinarse con verduras y cereales para preparar comidas sencillas y completas.

Cuando quedan varias horas de estudio o trabajo por delante, resulta práctico tener preparaciones fáciles de resolver. Algunas ideas pueden ser:

  • Tortilla con verduras
  • Pollo con arroz y ensalada
  • Bocadillo de pollo con tomate
  • Pescado con patata
  • Ensalada acompañada de huevo

En Pollería Paco Gómez se pueden encontrar productos de ave para este tipo de recetas. También Carnes Selectas José permite incorporar diferentes carnes al menú, siempre dentro de una alimentación variada.

La planificación ayuda además a evitar que una tarde intensa termine resolviéndose siempre con comida preparada o aperitivos rápidos.

Café y concentración: cuánto ayuda realmente

La cafeína puede aumentar temporalmente el estado de alerta, pero consumir más café no significa necesariamente rendir mejor.

Para muchas personas, una taza de café forma parte de la rutina de estudio o trabajo. Sin embargo, utilizarlo continuamente para compensar la falta de sueño puede terminar afectando precisamente al descanso necesario para mantener una buena atención al día siguiente.

En Las Fincas, puesto especializado en cafés de Perú y cacao puro de origen, se encuentran productos que encajan de forma natural en este tipo de rutinas.

La recomendación práctica es sencilla: el café puede formar parte del día, pero no debe sustituir al sueño, al agua o a una alimentación suficiente.

¿Y el cacao ayuda a estudiar?

El cacao puede formar parte de la alimentación, pero no debe presentarse como un alimento capaz de mejorar por sí solo la memoria o la concentración.

El cacao puro se diferencia de muchos productos de chocolate porque estos últimos pueden contener cantidades elevadas de azúcar y grasa añadida.

Puede incorporarse, por ejemplo, a yogur, leche, gachas de avena o determinadas preparaciones caseras.

En este caso vuelve a encajar Las Fincas, que trabaja con cacao puro de origen, una opción distinta a recurrir siempre a productos muy azucarados cuando se busca algo para acompañar una pausa.

Qué tomar durante una pausa de estudio

Una pausa puede aprovecharse para beber agua y tomar algo sencillo si realmente hay hambre.

Algunas posibilidades son:

  • Una pieza de fruta.
  • Yogur natural.
  • Frutos secos
  • Una tostada
  • Un pequeño bocadillo
  • Fruta acompañada de algún lácteo

También pueden utilizarse preparaciones como un smoothie, siempre teniendo en cuenta sus ingredientes y evitando que termine siendo principalmente una bebida azucarada.

Sweet & Fit, dentro del Mercado de Guzmán el Bueno, ofrece smoothies, tostadas y poke bowls, propuestas que pueden encajar en una comida o pausa dependiendo de su composición y del momento del día.

Lo importante es que la pausa sirva también para levantarse, moverse y desconectar unos minutos de la pantalla o los apuntes.

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