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Pescados ligeros para el calor: opciones frescas y fáciles

Cuando suben las temperaturas, apetecen platos sencillos, frescos y que no requieran pasar demasiado tiempo en la cocina. Los pescados ligeros para el calor son una buena base para preparar comidas y cenas con verduras, ensaladas, patatas cocidas o arroces fríos.

Merluza, gallo, lubina, dorada o pescadilla pueden cocinarse a la plancha, al horno, al vapor o en papillote. En las pescaderías del Mercado de Guzmán el Bueno se puede encontrar pescado fresco y de temporada, además de solicitar cada pieza limpia y preparada según la receta.

Merluza para recetas suaves y rápidas

La merluza es uno de los pescados blancos más utilizados durante los meses de calor. Su sabor suave permite combinarla con tomate, calabacín, pimientos, patata o una ensalada ligera.

Puede comprarse en lomos, rodajas o filetes. En Pescadería Hnos. Alonso Celada, situada en el puesto 22, se aceptan pedidos por encargo y se puede solicitar la pieza dividida en porciones.

Para conservar su textura, conviene cocinarla durante pocos minutos. Un lomo de merluza a la plancha con verduras salteadas permite preparar un plato completo sin necesidad de añadir salsas pesadas.

Gallo y lenguado para platos delicados

El gallo y el lenguado tienen una carne fina y un sabor delicado. Se pueden preparar a la plancha con una pequeña cantidad de aceite o al horno con limón y hierbas aromáticas.

En Pescadería Hnos. González, ubicada en el puesto 1, ofrecen asesoramiento personalizado para escoger el tamaño y el corte más adecuados. Trabajan con producto de origen nacional, abastecido en Mercamadrid, y apuestan por pescados y mariscos de temporada.

Estas especies combinan bien con arroz blanco, verduras al vapor o una ensalada de tomate. Su cocción debe ser breve, ya que los filetes finos pueden secarse si permanecen demasiado tiempo sobre la plancha.

Lubina y dorada al horno o a la plancha

La lubina y la dorada son dos opciones versátiles que pueden cocinarse enteras, abiertas o en filetes. Preparadas al horno sobre una base de cebolla, tomate o calabacín, permiten obtener un plato ligero con poco esfuerzo.

También quedan bien a la plancha. Cuando conservan la piel, deben colocarse primero por ese lado para conseguir que se dore y proteger la carne del calor directo.

Pescadería Hnos. Alonso Celada trabaja con producto procedente de Mercamadrid y de pequeños proveedores de Lugo. Preguntar qué piezas han llegado ese día permite adaptar la receta al pescado disponible y aprovechar mejor el producto de temporada.

Pescadilla para comidas sencillas

La pescadilla pertenece a la misma especie que la merluza, aunque suele comercializarse en tamaños más pequeños. Puede prepararse en rodajas, abierta o entera.

Una opción sencilla consiste en cocinarla al horno con ajo, perejil y unas gotas de limón. También puede hacerse en papillote, envolviéndola junto a verduras para que se cocine con su propio vapor.

En Pescadería Hnos. González se pueden realizar pedidos por encargo y solicitar servicio a domicilio dentro de su zona de reparto, una posibilidad práctica para organizar la compra con antelación.

Sardinas y caballa para recetas con más sabor

Los pescados azules tienen una mayor cantidad de grasa natural que los blancos, pero pueden formar parte de platos frescos y sencillos. La técnica de cocción y la guarnición elegida son las que determinan que una receta resulte más o menos pesada.

Las sardinas pueden prepararse a la plancha o al horno. La caballa combina especialmente bien con tomate, cebolla, limón y hierbas frescas.

Su sabor es más intenso que el de la merluza o el gallo, por lo que son una alternativa interesante para quienes buscan pescados frescos para el verano con más personalidad.

Cómo cocinar pescado cuando hace calor

La plancha es una de las técnicas más rápidas. Antes de cocinar, el pescado debe secarse bien y colocarse sobre una superficie caliente con una pequeña cantidad de aceite.

El horno permite preparar varias raciones al mismo tiempo, mientras que el vapor y el papillote ayudan a conservar la humedad de la pieza. Estas técnicas permiten añadir verduras y hierbas aromáticas sin recurrir a salsas intensas.

El pescado debe conservarse refrigerado y cocinarse lo antes posible después de la compra. En días calurosos, conviene reducir el tiempo que permanece fuera de la nevera y utilizar una bolsa térmica durante el transporte.

Cuando vaya a consumirse crudo o poco cocinado, es necesario aplicar las medidas de prevención frente al anisakis. La pescadería puede indicar si la pieza necesita congelación previa según la receta prevista.

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