Historia Mercado Guzmán El Bueno

El mercado de Guzmán el Bueno se ubica en la calle Andrés Mellado, y se inauguró el 18 de mayo de 1951. Abastece de productos frescos al distrito de Chamberí, y además funciona como parte viva de un barrio donde el comercio de cercanía es una seña de identidad.

Más allá de los abastos, el mercado se integra con la sociedad y cede sus instalaciones para actuaciones y degustaciones, rutas gastronómicas y visitas escolares.

Un niño puede observar desde un cangrejo fresco en el mostrador de una pescadería, como un chulapo y una chulapona bailando un chotis, o como ver a un carnicero despiezar una ternera de Ávila. Revestimientos de granito, mostradores de acero inoxidable, buena iluminación y accesibilidad universal son el resultado de una reforma, realizada en 2005, que agrupó los puestos en la planta baja.

Reforma del Mercado Guzmán el Bueno

Tras su remodelación en 2005 este mercado municipal ubicado en el centro de Chamberí, y después de varias crisis económicas, el mercado lucha cada día por seguir manteniendo el comercio tradicional e intentar unir la restauración típica madrileña con el comercio de siempre sin perder su encanto.

Con revestimientos de granito, luz intensa, mostradores de acero inoxidable y tanto sus ascensores, como sus servicios están adaptados para las personas con movilidad reducida, además de que casi todos las tiendas cuentan con servicio de pedidos telefónico, reparto a domicilio gratuito, pago con tarjeta sin mínimo y lo más destacado la cercanía y experiencia de comerciantes que llevan una vida entera en este negocio, además de que fue el primero de los mercados municipales en ponerse al día.

 

 

El Mercado Guzmán el Bueno en la actualidad

Actualmente, el Mercado de Guzmán el Bueno sigue manteniendo el encanto de los mercados municipales de Madrid, donde el trato no tiene nada que ver con el que podemos recibir en un hipermercado y la calidad de sus productos viene avalada por el propio comerciante que mira por sus clientes y su negocio, que en muchas ocasiones ha pasado de generación en generación.

En la planta baja del mercado se encuentran los 22 puestos del mercado tradicional, con mejoras ahora obligatorias por la normativa, como una dotación anti-incendios, climatización o la no existencia de barreras arquitectónicas. Además, el mercado municipal dispone de dos prensas para el reciclado de cartón y plástico.

El mercado ha renovado su imagen para competir, «y por la calidad de los productos frescos que siempre hemos defendido», apuntan orgullosos los comerciantes. Servicio a domicilio para sus clientes, las antiguas costumbres, como mañana te lo pago que no he traído suficiente dinero (imagina eso en un híper) o realizar algún encargo a medida para un día especial. Queremos ser el mercado del barrio Guzmán el Bueno porque trabajamos por y para las personas.