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Historia del mercado Guzmán el Bueno

Un mercado madrileño que respira un estilo moderno e innovador pero conservando lo que nos hace auténticos.

Vista del cuartel de la Guardia Civil de Guzmán el Bueno, en el año 1936 | ARCHIVO GENERAL DE LA ADMINISTRACIÓN Somos Chamberí

El mercado de Guzmán el Bueno, que en realidad está en la calle Andrés Mellado,fue inaugurado allá por el año 1951 un 18 de mayo, por el alcalde y las autoridades de la época para abastecer de productos frescos al área de Gaztambide, en el distrito de Chamberí, y además funciona como parte viva de un barrio donde el comercio de cercanía es una seña de identidad.

Mucho ha pasado de aquello pero actualmente sigue manteniendo el encanto de los mercados de Madrid, donde el trato no tiene nada que ver con el que podemos recibir en un hipermercado y la calidad de sus productos viene avalada por el propio comerciante que mira por sus clientes y su negocio, que en muchas ocasiones ha pasado de generación en generación.

Más allá de los abastos, el mercado se confunde con el tejido social y cede sus instalaciones para actuaciones y degustaciones, rutas gastronómicas y visitas escolares. Revestimientos de granito, mostradores de acero inoxidable, buena iluminación y accesibilidad universal son el resultado de una reforma, acometida en 2005, que agrupó los puestos en la planta baja.

 

 

Tras su remodelación el mercado lucha cada día por seguir manteniendo el comercio tradicional e intentar unir la restauración típica madrileña con el comercio de siempre sin perder su encanto.

Con revestimientos de granito, luz intensa, mostradores de acero inoxidable y tanto sus ascensores, como sus servicios están preparados para las personas con movilidad reducida, además de que casi todos las tiendas cuentas con servicio de pedidos telefónico, reparto a domicilio gratuito, pago con tarjeta sin mínimo y lo más destacado la cercanía y experiencia de comerciantes que llevan una vida entera en este negocio, además de que fue el primero de los mercados municipales en ponerse al día.

Dispone de una dotación anti-incendios, climatización o la no existencia de barreras arquitectónicas. Además, el mercado dispone de dos prensas para el reciclado de cartón y plástico.

El mercado ha renovado su imagen para competir, «y por la calidad de los productos frescos que siempre hemos defendido», apuntan orgullosos los comerciantes. Servicio a domicilio para sus clientes, las antiguas costumbres, como mañana te lo pago que no he traído suficiente dinero (imagina eso en un híper) o realizar algún encargo a medida para un día especial.

 
Queremos ser el mercado del Barrio porque trabajamos por y para las personas.